Se abren las puertas del templo de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro y, entre nubes de incienso, sale a la calle el Guión de la Cofradía de la Institución de la Sagrada Eucaristía.
La cofradía lentamente avanza por la Avenida de Goya.
Comienza a salir la Sección de Tambores y Bombos.
Lentamente, marcando la marcha lenta.
Por filas van paulatinamente bajando la rampa.
El lento sonido de los tambores y bombos crece poco a poco en la calle.
Del mismo modo van bajando nuevas filas de cofrades
Terminan de salir las filas de tambores y bombos.
En un momento sube el sonido. Tambores y bombos rompen a tocar con fuerza.
El sonido lo llena todo por unos momentos y, después, el silencio. Más profundo todavía en contraste con el anterior retumbar de parches.
Un humilde incensario cruza la puerta.
Su suave perfume lo llena todo. Trae lejanos recuerdos de Navidad, de unos reyes que lo llevaron con oro y mirra.
Suaves columnas de humo suben. Parece que se quieren enredar en la imagen de Cristo que, detrás, asoma en la puerta.
Grupos de hermanos avanzan por la calle para dejar el sitio a otros nuevos que se incorporan.
En un rincón un grupo de niños de la mano de sus madres.
La Cruz In Memoriam.
Recuerdo de nuestros hermanos difuntos.
Con esta Cruz, crece el concepto de hermandad entre todos, vivos y difuntos. Todos salen en esta noche de abril a la calle a predicar el amor de Cristo en la Eucaristía.
La Cruz con el Santo Grial.
Años atrás fue la Cruz de Guía de nuestros desfiles procesionales. Hoy nos sigue acompañando, para recordarnos las dos verdades que auna nuestra Cofradía en su vida: cruz y Eucaristía. Como decir amor y amor.
Una humilde vela.
Una llama de fuego esparciendo su tenue luz.
El recuerdo de unas palabras: “Sois la luz del mundo”.
Salimos con nuestra pobre fe a iluminar las calles de Zaragoza, para gritar a quién quiera oírnos que Jesús nos ama y nos ha reglado la Eucaristía.
Una hogaza de pan.
Esta noche, en esto se resume todo.
Los cofrades miran hacia la puerta de la iglesia.
En unos momentos comenzarán a salir los pasos, poco a poco sin prisas, buscando el espacio para poder pasar.
Todo está listo para la salida de los Pasos.
Sale el Paso del Cristo del Amor Fraterno.
Llevado por 30 hermanos costaleros avanza lentamente, buscando la puerta, bajando los costeros unos centímetros necesarios para que la cabeza de Cristo pueda pasar.
Sale Cristo con el pan en la mano, ofreciéndolo a todos.
Los costaleros levantan el Paso.
El Señor está en la calle.
Suena la marcha real y comienza a descender la rampa con la seguridad que da saberse ya en la calle, haber pasado la estrecha puerta.
Aupado en su Paso.
Rodeado de lirios y cirios morados.
Iluminado por la tenue luz de unas velas.
Mira a los ojos a sus discípulos de hoy.
Les susurra a los idos:
“Tomad y comed este es mi cuerpo”
La Imagen de Cristo avanza por la avenida de Goya, llevado por sus costaleros al son de la música.
Las miradas de cientos de personas se clavan en los ojos de Cristo, en su mano extendida con el pan.
La mirada de Cristo se dirige a las personas que se congregan alrededor del paso ofreciéndoles el pan.
Finalmente; se aleja el Paso, camino de Zaragoza.
Camino de recorrer su estación de penitencia.
Buscará calles anchas y callejuelas recónditas.
Plazas y pequeños rincones de la Ciudad.
Pero sobre todo, te buscará a ti. Para ofrecerte el Pan.
Finalmente, sale el Paso de la Santa Cena.
Jesús con sus doce discípulos.
En la mesa el pan, en la mano la copa.
La Santa Cena está en la calle. Jesús con sus doce discípulos.
Arriba queda la madre: María.
María mira la escena como la vio en aquel primer Jueves Santo.
Pero también retiene en su icono al Hijo. Con ternura y temor.
Sabe lo que le espera cuando salga de sus brazos y del techo seguro de la cena.
Jesús y su apóstoles en la calle.
Un altar en la calle.
Dos detalles del Paso en la calle:
En esta foto en vista lateral del conjunto del apostolado, con sus vestidos y del conjunto del Paso: respiradero, canastilla, faroles, flores....
En esta foto un detalle del Paso en proximidad.
Enfrente Judas Iscariote.
En estas dos fotos dos detalles de los arreglos del Paso de este año.
Aquí el respiradero recién dorado.
En esta foto se puede apreciar otro detalle del respiradero y el nuevo faldón con su broche de esquina bordado.
Finalmente toda la Cofradía ha salido de la Iglesia de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro y enfila la avenida de Goya para realizar su camino por las calles de Zaragoza, para realizar su estación de penitencia, para realizar su predicación de amor y Eucaristía.