| 
Cuando estamos cansados, tenemos sueño o simplemente estamos aburridos, es bastante probable que algún que otro bostezo se nos escape. A partir de ahora, tened en cuenta, antes de hacerlo, que hace mucho tiempo atrás era una creencia popular que el diablo aprovechaba el bostezar de las personas para introducirse en ellas y así tomar posesión de su alma.
Las madres comenzaron a tener la costumbre de tapar con su palma de la mano la boca de sus bebés cuando bostezaban, para evitar así que el diablo los poseyera. Esta costumbre de taparse la boca, se ha ido transmitiendo de generación en generación hasta los días actuales. Aunque ahora el motivo por el que se hace es más por educación que por miedo al diablo.
También se creía que, si dos personas bostezaban a la vez, tendrían alguna coincidencia en sus vidas.
El bostezo es un mecanismo natural de aviso: el organismo necesita reposo o un cambio de actividad. Se produce de modo involuntario, tanto en el hombre como en los animales, para indicar que hay necesidad de reponerse mediante el sueño.
El sistema nervioso recibe información del cansancio o el aburrimiento que está provocando una disminución de la atención, pérdida de concentración, laxitud muscular... Es entonces cuando entra en juego el sistema nervioso autónomo, responsable de que, de pronto, los ojos se cierren y la boca se abra al máximo, al tiempo que se inspira profundamente. Después se produce una pausa en el proceso respiratorio, conocida como apnea, a la que sigue una espiración del aire. Esta puede ir acompañada de un ruido característico que, en ocasiones, resulta incontrolable.
| |