Sin duda; el Pórtico de la Pasión no es la imagen más conocida del templo de la Sagrada Familia de Barcelona, ni la imagen que acompaña estas líneas la más conocida de este Pórtico. Pero en la parte inferior del lateral izquierdo, podemos contempla esta representación de la Sagrada Cena.
Gaudí fue un arquitecto sorprendente, una persona muy religiosa que dotó a toda su obra de un profundo simbolismo religioso. Este simbolismo rige toda la organización y distribución de los elementos del templo de la Sagrada Familia.
Al norte el Pórtico del Nacimiento, esplendoroso, lleno de la nueva vida que nace. Todo rebosa movimiento, profusión de plantas animales, lo sheraldos con las trompetas anuciando la buena noticia.
Al Sur el Pórtico de la Pasión, en contraposición con el anterior resulta frió, duro, todo el conjunto es un clara referencia a la muerte. El conjunto esta dividido en espacios por unas columnas inclinadas que parecen huesos que los sustentan.
La decoración nos presenta un peculiar Vía Crucis dibujando por el pórtico una S ascendente.
Podemos ver en la línea inferior, el beso de Judas, el Señor en la Columna y las negaciones de Pedro. En el tramo intermedio a Jesús camino del Calvario con la Verónica. Y en el superior, coronándolo una Calvario.
A la derecha del grupo central, podemos ver otros tres momentos del Vía Crucis. El Prendimiento, la Cruz y el Sepulcro.
A la izquierda del grupo central otros tres momentos. En el centro Longinos a caballo y con la lanza y, arriba, los soldados jugándose las vestiduras.
Abajo, a la izquierda del grupo central, inciando este Via Crucis, aún queda sitio para una peculiar y dura representación de la Santa Cena, con el que comienza este camino hacia la Cruz.
En la imagen Podemos ver al Señor, de pie, con las manos abiertas dirigiéndose a sus amigos y en el centro, en la mesa, el cáliz.
Enfrente los apóstoles, con las caras duras, sombrías. Casi parecen reflejar los sentimientos que les producía oir las palabras del Señor. "Esta es mi sangre que será derramada".
Demasiado miedo, demasiado temor se concentraba en el corazón de estos pobres pescadores.