Home
COFRADÍA EUCARISTIA
CORPUS CHRISTI 2010
PROGRAMA SEMANA SANTA 2010
CUARESMA 2010
PLAN QUINQUENAL
¿Porqué un plan?
Cruz de Cristo
Nuevos faroles de guía
Bendición de los Faroles
El subconsciente de la historia
Ciriales.
Cuerpo de Acólitos
Varas - Cetros.
CORPUS CHRISTI 2009
FOTOS SS. 2.009
PROGRAMA SS. 2009
NUESTRA VENA AMARILLA
ACTOS SEMANA SANTA 2.009
FOTOS Semana Santa 2008
TRIDUO 2.009
NAVIDAD 2008
FIESTAS DEL PILAR 2.008
CORPUS CHRISTI 2008
PROGRAMA S.S. 2.008
CUARESMA 2.008
NAVIDAD 2007
CORPUS CHRISTI 2.007
PROGRAMA 2007
CUARESMA 20007
ALBUM FOTOGRAFICO
FOTOS Semana Santa 2006
PENSAMIENTOS
CORPUS 2.006
TRIDUO 2006
PROGRAMA 2.006
ACTOS SEMANA SANTA 2.006
BOLSA DE CARIDAD
NOTICIAS
LIBRO DE VISITAS
FORO
SEMANA SANTA EN ZARAGOZA
ENLACES DE INTERES
CURIOSIDADES PASATIEMPOS
CONTACTANOS  APUNTATE
Noticias
       


Siguiendo con la misma línea de este proyecto emprendida para otros atributos, para la realización de nuestros Ciriales y Cuerpo de Acólitos, hemos comenzado por bucear en la historia de Zaragoza, retrocediendo 201 años.

Así hemos llegado al que hemos definido como el día más triste de Zaragoza, el 21 de febrero de 1.809. Día en la que se hizo efectiva la capitulación de la Ciudad, doblegada por las epidemias y volada por las minas francesas, saliendo los pocos defensores que quedaban con vida por la puerta del Portillo ante las tropas francesas.

Este momento, fue plasmado con singular maestría, años más tarde por el pintor francés Maurice Orange, en el cuadro titulado los Defensores de Zaragoza.

Es una obra de grandes dimensiones -unos cuatro metros de ancho- que se encuentra habitualmente en un museo francés. No obstante, dada su categoría y relvacia, fue prestada a la Ciudad de Zaragoza, para la exposición conmemorativa del 200 aniversario de los Sitios, siendo el cuadro que cerraba la exposición de la Lonja y sirviendo de imagen a su cartel anunciador.



Los Defensores de Zaragoza.


Maurice Orange.
1.893.

De este cuadro, que refleja un momento singularmente duro y dramático de nuestra historia queremos fijarnos en un pequeño detalle, pero reflejado con un gran tamaño y relevancia en la obra.

En la parte izquierda del cuadro, ocupando el primer plano del mismo, podemos ver a un sacerdote, sacando el Santísimo en las manos.

Y, a su izquierda un monagillo, revestido con túnica roja, roquete blanco y llevando en las manos un cirial para acompañar y señalar el lugar en el que, en este triste cortejo, va el Santísimo.

Pues bien; queremos fijarnos en este preciso detalle para acompañar nuestro pasos eucarísticos de ciriales y acólitos.

Queremos que este sea nuestro modelo de:

1.- Cirial.

2.- Acólito.

3.- Roquete.

 
   
   
   
Top