Al lado del Sagrario siempre hay una
lamparilla encendida.
Sobre el Altar, siempre hay unos cirios
encendidos para el culto.
Son
Signo de Cristo resucitado.
Signo de fiesta, alegría, vida.
Las normas litúrgicas, determinan, entre otras cuestiones:
"Sobre el altar, o cerca de él,
colóquese en todas las celebraciones por lo menor dos candeleros, o
también cuatro o seis, especialmente si se trata de una Misa
dominical o festiva de precepto y, si celebra el Obispo diocesano,
siete, con sus velas encendidas."
Habitualmente decimos que sacamos nuestra imágenes de procesión porque no queremos que se queden en el interior de las Iglesias, porque queremos que todos las vean, para que todos puedan rezarles. Por lo que, nuestros Pasos, son unos altares móviles, en los que las llevamos en el peregrinar por las calles de la Ciudad.
Si nuestros Pasos son un Altar, los acólitos con los Ciriales y el Incienso constituyen la zona que rodea el altar; es decir:el presbiterio.
Los ciriales, son por tanto, los cirios que deben colocarse cerca del Altar. El incienso estará impregnando con su perfume las cercanías del Paso para darle el ambiente propio de un Altar.
Un Cirial es, por tanto: Un cirio que se lleva en alto. Se eleva con una barra. Lleva un platillo para recoger la cera. Puede llevar un cristal para protegerlo del viento.
Durante estos últimos años en las procesiones del Corpus, en la salida extraordinaria con motivo de la Vigilia Mariana Nacional nos hemos servido de las Velas de escolta de Cruz in memoriam y de los guardabrisones del Guión de la Virgen para servir de Cririales.
La propuesta es hacer unos Ciriales que puedan acompañar a nuestros Pasos en Semana Santa y cumplir los anteriores cometidos.