Para entender la celebración de la Semana Santa y del Triduo Pascual hay que partir de la Vigilia Pascual, como culminación del misterio pascual de Jesús.
El comienzo se sitúa en el Domingo de Ramos, en que se conmemora la entrada triunfal de Jesús en Jerusalén. En el "Itinerario" de la peregrina Egeria, en el siglo IV, "el Domingo de Ramos, del monte de los Olivos se va a Betfagé, y de allí en procesión con el obispo hasta la Anástasis, (Resurrección y Basílica de Resurrección), imitando cuanto hicieron con Jesús cantando himnos y antífonas. Lunes, martes y miércoles se tienen otras celebraciones. El miércoles toda la gente participa conmovida en la conmemoración de la traición de Judas." (Calendario litúrgico pastoral 2009).
A partir del Jueves Santo por la tarde la celebración adquiere una mayor intensidad. Comienza el Triduo Pascual, propiamente dicho, con la Eucaristía de la Cena del Señor, la cual, al mismo tiempo que despedida es también anuncio del misterio de la Pascua. La Cena del Señor, Eucaristía, actualización de Pascua: muerte y resurrección del Señor.
El momento central es la Eucaristía, después de la cual la litúrgica se orienta hacia la pasión, siguiendo de cerca la narración de los evangelios: la agonía, su arresto en Getsemaní, la noche del Jueves al Viernes con la descripción de los tormentos, el simulacro de juicio y ya el Viernes Santo su muerte en cruz a la hora nona.
"El Viernes se leen todos los textos s del AT y NT que se refieren a la pasión y se venera la cruz, con gran conmoción, lágrimas y sentimientos de dolor. De la Iglesia madre de Jerusalén, esta celebración se reproducirá en otras Iglesias, donde se pueda venerar la reliquia de la "Vera Cruz" como en Roma, que se convertirá en la estación papal el Viernes Santo en la Ciudad Eterna (Calendario litúrgico, id.) Dios se sirvió de la cruz para manifestarnos inequívocamente cómo nos ha amado. "Nadie tiene más amor que quien da la vida por sus amigos (Jn 15.13).
El Sábado es el día en que Jesús reposó en el sepulcro. Es el 2º día del Triduo Pascual. "Se preparan las vigilias pascuales en la iglesia mayor", que después se hacen "como entre nosotros", con particular y sugestiva lectura de la Resurrección antes el sepulcro vacío. Tan importante es la culminación del Triduo del Resurrección que la Iglesia celebra la Vigilia Pascual, como diría San Agustín, la MADRE DE TODAS VIGILIAS. Ésta debería terminar ya el día de Pascua de Resurrección, por lo que debería comenzar su celebración a altas horas de la noche. Las primeras comunidades cristianas la celebraban toda la noche y aún hoy hay grupos en la Iglesia que la celebran, también, toda la noche.
El Domingo, tercer día del Triduo, "la fiesta continúa durante todo el día "como entre nosotros". (Calendario litúrgico, id.). Es el día de Pascua de Resurrección.
Conviene recordar que la pasión y muerte de Jesús no tendría ningún valor sin su Resurrección.
A celebrar estos grandes días nos ayudan las lecturas bíblicas que la Iglesia ha escogido recogiendo "la riqueza y complejidad del Misterio de la pasión, muerte, sepultura y resurrección del Señor, sin olvidar su entrada triunfal en Jerusalén y su última Cena, momento de la Institución de la Eucaristía, que ya para siempre será anamnesis (recuerdo, memoria) de su sacrificio, y memorial de su entrega total." (Calendario litúrgico, id.)
Y por último, no olvidemos que la resurrección de Jesús no es solamente un acontecimiento individual, sino que, en palabras de San Pablo, "Cristo ha resucitado de entre los muertos como primicia de los que durmieron" (1 Cor 15,20), es decir, para que nosotros participemos de su vida resucitada y gloriosa. Os deseo a todos una fervorosa Semana Santa y alegre Pascua de Resurrección.