Ya comentamos, en su momento, que éste espacio iba a estar dedicado a conocer multitud de circunstancias y casos singulares acerca de nuestra Cofradía y sus miembros.
En esta ocasión, y con vuestro permiso, quiero reflexionar acerca de una situación, cuanto menos curiosa y, de paso, canalizar en vosotros mi sentir, haciendo un llamamiento especial a la auto-evaluación de uno mismo.
Titularé mi blog cofrade como: "Vestir de cofrade, vestir de amarillo"
Hoy día en las cofradías y hermandades se está viviendo un fenómeno que esperemos entre todos poder parar en beneficio de nuestras cofradías y hermandades y de nuestra Semana Santa, a lo que me refiero es la poca importancia que le otorgan los hermanos a vestir de cofrade, y, cómo no, a vestir de amarillo. Por no se qué extraño motivo, personas que se sienten y son hermanos y además desarrollan una buena labor dentro de su cofradía o hermandad, cuando llegan los días de salida procesional, no acompañan a los Titulares, vestidos de hábito, que yo considero, si se me permite, que es la mejor forma y seguramente como más les gustaría a su Titulares, ver a sus hijos ese día.
Creo que hay varias razones, siempre desde el respeto a todos, por las que estos hermanos no visten de hábito. Una de las cuestiones se puede encontrar en el encarecimiento de los mismos, cuestión que debe solucionar las diferentes juntas de gobierno, con la búsqueda de fórmulas que puedan ayudar a los hermanos a adquirir dicho hábito. Otra postura es la que adoptan algunos hermanos que piensan que se les ha pasado la edad de vestirse y con vestir a hijos o nietos han cumplido, nada más lejos de la realidad pues estas personas son el ejemplo de lo que en el futuro debe ser la hermandad, no existe edad límite puesto que ésto no es un juego o un disfraz que nos colocamos, no.
La variante siguiente es la del hermano que como no sale en el sitio deseado pues no se viste, y todos somos uno y uno somos todos. Recordad, somos la Cofradía de la Institución de la Sagrada Eucaristía, todos los lugares en la procesión son dignos para "luchar" por estar en ellos, desde el guión titular, hasta los hermanos de cierre. Nueva tarea para las juntas de gobierno.
Lamentablemente, veo, cada vez, a lo largo de los recorridos procesionales, a más hermanos que cierto es que portan la medalla de la cofradía o hermandad, pero estoy totalmente convencido, de que ellos mismos, en ese preciso momento, en que ven a su querida cofradía desfilar, no dudan en que como más se disfruta es siendo partícipe de la misma. Deber ser una cuestión de orgullo el salir de hábito, sentir como cumplimos con nuestras creencias, con nuestra cofradía o hermandad, con nuestras tradiciones y con nuestra ciudad.
Sin embargo, repito, es una tarea propia de las juntas de gobierno, al fin y al cabo, el lado humanitario de las mismas es cuidar y velar por sus hermanos miembros.
Animo a todos a que os sintáis orgullosos de prestar un servicio a vuestra hermandad vistiendo de hábito. Ven y viste de hábito, viste de amarillo.