Somos miembros de la Cofradía de la Institución de la Sagrada Eucaristía; con el único ánimo de reforzar nuestro vivir y sentir dentro de la Cofradía, me decido a adjuntar una información que confirma el trascendente espíritu eucarístico.
¿POR QUÉ LA EUCARISTÍA ES UN SACRAMENTO? La recepción de Jesucristo sacramentado bajo las especies de pan y vino en la sagrada Comunión significa y verifica el alimento espiritual del alma. Jesús al instituir la Eucaristía le confiere intrínsecamente el valor sacramental. Es Sacramento en su doble vertiente:
- Unidad: estamos proclamando nuestra unión entre todos los cristianos y nuestra adhesión a la Iglesia con Jesús. Por ello, la Eucaristía es un sacramento de unidad de la Iglesia, y su celebración sólo es posible donde hay una comunidad de creyentes.
- Amor Fraterno: la misma noche que Jesús instituyó la Eucaristía, instituyó el mandamiento del amor. Por lo tanto, la Eucaristía y el amor a los demás tienen que ir siempre juntos y pide a los que vamos a participar en ella, que nos amemos como El nos amó.
BENDICIÓN EUCARÍSTICA: EXPOSICIÓN Y ADORACIÓN Las visitas al Santísimo, las exposiciones y adoraciones han de ser un momento para profundizar en la gracia de la comunión, revisar nuestro compromiso con la vida cristiana; la verificación de cada uno ante la Palabra del Evangelio, el asomarse al silencioso misterio del Dios callado... Esta dimensión individual del tranquilo silencio de la oración, estando ante él en el amor, debe impulsar a contrastar la verdad de la oración, en el encuentro de los hermanos, aprendiendo también a estar ante ellos en la comunicación fraternal.
- LA EXPOSICIÓN: La exposición y bendición con el Santísimo Sacramento es un acto comunitario en el que debe estar presente la celebración de la Palabra de Dios y el silencio contemplativo. La exposición eucarística nos ayuda a reconocer en ella la maravillosa presencia de Cristo o invita a la unión más íntima con él, que adquiere su culmen en la comunión Sacramental.
- LA ADORACIÓN: Durante el tiempo de la exposición, debemos ser partícipes de las oraciones, cantos y lecturas, de tal suerte que, recogidos en oración, nos dediquemos exclusivamente a Cristo Señor.
Y tras esta breve reflexión espiritual, y continuando con este ejercicio cristiano, os planteo: ¿Vivimos, sentimos y asumimos intensamente el valor de la Eucaristía? ¿Concebimos plenamente el significado del Sacramento eucarístico? Y, todavía, voy más allá, siendo una Cofradía Eucarística, ¿deberíamos considerarnos, también, una Cofradía Sacramental?
Interioricemos estas cuestiones y veamos qué y quiénes somos.