Si, habéis acertado, estrenamos
nueva sección, con la cual vamos a poner punto y seguido a cada una de
los boletines y programas informativos que llegan a nuestras casas.
Vamos a intentar que este espacio sea
un manual de consejos prácticos y metódicos que entren en nosotros y
calen en lo más profundo de nuestro ser con vistas a intentar dar
tintes de perfeccionismo a nuestra forma de vida. Dicen que es
imposible el ser perfecto; pero no debemos resignarnos bajo esta
afirmación, sino plantearnos el reto de conseguir serlo.
El nombre de esta sección se lo debemos al título del libro de nuestro anterior Consiliario, Padre Jesús María Casas.
AMOR EN LOS DETALLES.
Él había fallecido hacía un año. Se acercaba una fecha importante, el
día de San Valentín. Todos los años el le enviaba un ramo de rosas con
una tarjeta que decía: Te amo más que el año pasado; mi amor crecerá
más cada año”.
Pero éste sería el primer año que Rosa no las recibiría. Las estaba
extrañando cuando llamaron a la puerta. Al abrir, y para su sorpresa,
había un ramo de rosas frente a ella con una tarjeta que decía: “Te
amo”. Se molestó pensando que había sido una broma de mal gusto. Llamó
a la floristería para reclamar el hecho. El dueño le dijo que ya sabía
que su esposo había fallecido. Le preguntó si había leído el interior
de la tarjeta y le explico que esas rosas estaban pagadas por su esposo
por adelantado, así como todas las demás para todos los años por el
resto de su vida.
Al colgar el teléfono, a Rosa se le llenaron los ojos de lágrimas. Al
abrir la tarjeta vio que estaba escrita por su esposo y decía: “Hola,
mi amor; se que ha sido un año difícil para ti. Espero que te puedas
reponer pronto. Pero quería decirte que te amaré por el resto de los
tiempos que volveremos a estar juntos otra vez. Se te enviarán rosas
todos los años. El día que no contesten a la puerta, harán cinco
intentos, y si aún no contestar, estarán seguros de llevarlas donde
estés, que será junto a mí. Te ama, tu esposo”.
Esto es verídico. Sucedió en Monterrey Méjico. Padre Jesús María Casas.